Ya habia sonado el reloj. en su cama meditaba si era posible. Finalmente se levantó y partió en busca de lo que necesitaba. La estación del metro estaba llena, apretados estaban sus sentimientos. La mente viajaba, era esa la estación que tantas otras veces fue de encuentro. LLegó el trasbordo, y los miedos se apoderaron de su mente. Será posible. Se abren las puertas, sube las escaleras, su corazón explotaba y el miedo crecia en su interior, mira a su alrededor, y el lugar que fue de tantos encuentros, solo ha venido a ser el desencuentro.
Él ya no esta, y no volverá.
3 comentarios:
oie
que productiva que has estado!!! mucho tiempo para pensar, verdad?
jaja
de todas formas, bien!!! porque el arte libera tensiones, libera desilusiones, y es más... libera demonios que nosotros construimos,... jaja
nos vemos-leemos-bendecimos!! jaja
karinaaaaaaaaa....
y dele con escribir de él!!!
Él... Él volverá!!!
vendrá en aquel tiempo, sin avisar...
vendrá a buscar a su pueblo...
sácale esa cosa del verificador...
es
p
a
j
e
r
o
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